[NUEVA MITOLOGÍA] Dioses y Libros: Balder

¡Sí! ¡Por fin ha llegado el momento de presentaros a los dioses que se vieron envueltos en el gran Ragnarok! 
Y nuestra primera víctima (y nunca mejor dicho) es...

Fuente: desconocida


Balder y su historia
[Fuente: wikipedia. Os dejo los enlaces por si queréis saber más sobre algunos aspectos de la historia]:

En Gylfaginning, Baldr aparece descrito de esta manera:
«El segundo hijo de Odín es Baldr, y hay cosas buenas que decir sobre él. Él es el mejor, y todos lo alaban; es tan hermoso en sus facciones, y tan brillante, que la luz se proyecta de él. Hay una hierba que es tan blanca que se compara a su ceja; de todos los pastos, es el más blanco, y de él podrás juzgar su belleza, tanto en cabello como en cuerpo. Es el más sabio de los Æsir, y el que mejor habla y con más gracia; y es tal la calidad que asiste, que nadie puede contradecir su juicio. Habita en un lugar llamado Breidablik, que es el cielo; en dicho lugar, nada sucio puede ser» (traducción libre de la traducción de Brodeur).
Aparte de esta descripción, Baldr es conocido principalmente por el mito que rodea su muerte. Esta es vista como el primero en una serie de eventos que llevará a la destrucción de los dioses en el Ragnarök. De acuerdo con la Völuspá, Baldr renacerá en el nuevo mundo.


Los sueños de Balder
Baldr comenzó a soñar cosas oscuras, de modo que su madre Frigg —que sabía leer los sueños— vio que su amado hijo iba a morir.
Para descifrar los sueños de Baldr, Odín, montado en su caballo Sleipnir, descendió cabalgando al Hel. Allí le salió al encuentro el perro ensangrentado Garm, pero Odín logró evitarlo y llegó a una puerta que se halla del lado de poniente. Dijo entonces unas palabras mágicas que provocaron que, en el fondo de un tumulto, despertara Hela. Ella se quejó, pero Odín la obligó a descifrar el sueño de su hijo. Sin embargo, Hela lo hizo con palabras oscuras, pues estaba cansada y quería regresar a la muerte, y la advertencia de los sueños resultó de este modo vana.
Cada vez el sueño de Baldr se veía más y más turbado. Noche tras noche, se echaba en su cama moviéndose inquieto, dominado por unas espantosas visiones de oscuridad. Las pesadillas duraban tanto tiempo y se alargaron durante tantas noches que empezaron a hacerle mella. Este dios que solía ser el más alegre de todos ellos acabó por convertirse en un ser obstinado y deprimido que se paseaba por Asgard sin hablar con nadie.
Cuando le preguntaban qué le pasaba, él les contestaba que eran las pesadillas. Los dioses empezaron a preocuparse seriamente, y se reunieron en el Gladsheim para discutir el problema. Hicieron una lista nombrando todos los medios posibles que podrían matar a Baldr.
Cuando estuvo terminada la lista, Frigg la cogió y la llevó a cada uno de los rincones de los nueve mundos, haciendo prometer a cada uno de los que estaban en la lista que no le harían daño a su hijo. Todos juraron excepto el muérdago.​ Frigg pensó que no era algo importante y amenazante para que jurase. Según otras historias, el muérdago parecía demasiado joven para jurar.

La astucia de Loki
El dios Loki estaba resentido porque sus hijos Fenrir, Jörmundgander y Hela habían sido raptados por los dioses para que no maltratasen ni a estos ni a los humanos. Por lo tanto, Loki decidió matar a Baldr.
Durante mucho tiempo vagó por todo el mundo en busca de algo que no hubiese prometido no lastimar a Baldr o que rompiese su promesa, y cuando por fin perdió su esperanza, pues no encontraba nada, decidió acudir a la propia Frigg en busca de respuestas. Loki se disfrazó de anciana y se dirigió ante la diosa Frigg, y no cesó de molestarla hasta que le reveló que la única cosa que no le prometió no lastimar a su hijo fue el muérdago. Loki salió y se dirigió al bosque, cogió una gran rama de muérdago e hizo una flecha de ella (en otras versiones, una lanza, un puñal o un dardo).

La muerte de Balder
Como su madre había hecho prometer a toda criatura o arma que no dañaría a Balder, él se creyó invulnerable a todo e ideó un juego: pidió a los dioses que le arrojaran cuantos objetos dañinos quisieran, y nada lograba herirlo.
Durante el juego, Loki le dio la flecha (o lanza) hecha de muérdago a Höðr, el hermano ciego de Balder, y le ayudó a disparar el arco. La flecha de muérdago le atravesó el pecho y Baldr murió en el acto.
Al verse privados de la luz y la verdad, el Ragnarök fue anunciado ante los dioses. Cuando Balder cayó, los dioses quedaron mudos, y no había en ellos fuerzas para levantarlo. Nadie tomó venganza. No podían tomar venganza sobre nadie en ese lugar, porque el lugar era sagrado. Sin embargo, por este acto, Odín y la giganta Rindr concibieron a Vali, quien avanzó hacia la adultez en un día y asesinó a Höðr (el hermano ciego de Baldr).
Baldr fue incinerado ceremonialmente en su barco, Hringhorni, la mayor de todas las naves. Mientras era llevado al barco, Odín le susurró algo en el oído. Esto sería posteriormente el acertijo clave que Odín (disfrazado) le preguntaría al gigante Vafþrúðnir en el poema Vafþrúðnismál
Thor pateó al enano Litr dentro del barco funerario, donde se quemó vivo. Nanna, la esposa de Baldr, se tiró a sí misma dentro para aguardar el final del Ragnarök, donde podría reunirse con su esposo. En otras versiones, murió de pena. También fueron quemados el caballo de Baldr y todas sus pertenencias. Hyrrokin, una Jotun, fue quien empujó el barco al mar mediante un topetazo, mientras cabalgaba sobre su lobo.
Frigg, en un último intento por recuperar a su hijo, prometió sus favores a quien descendiera a Hel para recobrar a su hijo. De este modo, tras nueve días y nueve noches de travesía, Hermod, montando en Sleipnir, llegó a Helheim para ver si Baldr podría ser resucitado. Hela le informó que si todas las cosas del mundo lloraban por Baldur, ella le dejaría ir. Y así lo hicieron, todas excepto una giganta llamada Thok, quien rehusó llorar por el dios asesinado. Es así como Baldr debía permanecer en el inframundo, sin emerger hasta pasado el Ragnarök, cuando él y su hermano Höðr se reconciliarían y reinarían en la tierra junto a los hijos de Thor.
Cuando los dioses descubrieron que la giganta era en realidad Loki disfrazado, lo cazaron y lo ataron a tres rocas. Luego ataron a una serpiente sobre él, de la cual goteaba veneno sobre la cara del dios. Su esposa Sigyn juntaba el veneno en un tazón, pero de cuando en cuando debía vaciarlo, de modo que algunas gotas del veneno caerían irremediablemente sobre Loki, quien al retorcerse de dolor causaba terremotos. Sin embargo, se libraría a tiempo para comenzar el ataque a los dioses en el Ragnarök.


Libro elegido: La Orestíada, más concretamente, Agamenón, de Esquilo.


He querido poner a estos dos personajes juntos porque creo que tienen mucho en común: a Agamenón muchos lo consideraban un dios después de lo que consiguió en Troya, ambos tuvieron una muerte bastante turbia a manos de un familiar y a causa de su muerte se tomaron represalias para acabar con sus asesinos (en este caso, Clitemnestra). Si no la habéis leído, debéis. Es una obra estupenda.

4 comentarios:

  1. Holaaa
    Me encantan estas entradas, ya lo sabes
    Y me ha gustado mucho la asociación de esta vez
    un besito!

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    Respuestas
    1. Me alegra mucho saber que ambas cosas te han gustado. Los de las próximas semanas te van a sorprender, ya verás ;)
      ¡Un beso!

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  2. ¡Hola, hola!

    Dios, me encantó seguirte mientras hacías las entradas sobre los dioses egipcios, ahora con esta nueva mitología me tendrás por aquí más a menudo ♡ Esperaré con ansias el turno de Loki.

    ¡Mucho éxito con la sección!
    Un fuerte abrazo.

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  3. No sabes cuánto me alegra escuchar eso.
    Es un placer poder hacer entradas que os gusten tanto y que disfrutéis con ellas.
    ¡Mil gracias por tu comentario y nos vemos en las siguientes!

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